miércoles, 25 de abril de 2012

Poner una cinta del Corán y no prestarle atención





Extraído del libro "¿Cómo debemos interpretar el Corán?" del Imám Al-Albani, rahimahullaah, traducción del librillo "Kayfa yajibu alayna ann'nufassir al-Corán"

En el caso donde el Corán se recite de un equipo de sonido, pero algunas personas que están al lado no escuchen, ya que están ocupados hablando entre ellos, ¿ Cual es el juicio sobre el hecho de que ellos no escuchen el Corán?

¿Es que estas personas cometen un pecado, o justo aquel que puso este audio?


Respuesta:

La respuesta a esta pregunta varía en función de los diferentes casos donde se recita el Corán a partir de un audio. Si este es el caso en una reunión de ciencia, de recuerdo y de recitación del Corán, a continuación, en esta situación, es obligatorio prestar total atención.

Y quienquiera no lo haga comete un pecado, porque desobedeció la palabra de Allah en el Corán:

"Y mientras el Corán se esté recitando, prestad atención y callad, tal vez obtengáis misericordia. "

[Al-A'raaf, 204]

Y si no se trata de una reunión de ciencia, de recuerdo y de recitación del Corán, sino de una reunión normal, como cuando una persona está trabajando, estudiando o buscando algo, entonces en este caso, no está permitido para esta persona encender un equipo de audio y subir el volumen de la recitación de modo que el sonido llegue a los oídos de otras personas en la casa o en la reunión.

Porque en este caso, estas personas no son responsables de escuchar el Corán, ya que no se han reunido para este propósito.

La persona que deberá dar cuenta es la que aumenta el volumen del equipo de audio para que todo el mundo escuche, porque impone una carga a estas personas y les fuerza a escuchar el Corán en una situación en la que no están preparados para escuchar de esta manera.

El mejor ejemplo que podemos dar de esto es cuando uno de nosotros caminamos por una calle y escuchamos el sonido del comerciante de la mantequilla y del falfel (pimienta), al mismo tiempo que los que venden estos cassetes (del Corán).

El sonido del Corán está presente en toda la calle, y donde quiera que vayas, se oye este sonido.

Entonces, ¿esta gente que camina por la calle, cada uno por su camino, son responsables y deben guardar el silencio por este Corán que se recita en otro lugar de donde se encuentran?

No, más bien, el que tendrá que rendir cuentas es el que impone una carga a la gente haciéndoles escuchar el sonido del Corán, ya sea para fines comerciales, o porque quiere atraer la atención de la gente, o algún otro propósito material por el cual él haría eso.

Así, por un lado, él considera el Corán como instrumentos musicales, como se ha mencionado en algunos hadices (Silsilat-ul-Ahaadeeh as Sahihah: 979).

Ellos compran a bajo precio versículos de Allah por este método, que difiere de los métodos utilizados por los Judios y los cristianos, de quien Allah dijo:

"Venden los signos de Allah a bajo precio y desvían de Su camino.
¡Qué malo es lo que hacen! "

(A-Tawbah, 9)


Traducido de al-ibaanah.com
copiado de al-mumtahanah.over-blog.com
Sheij Muhammad Nasir al-Din Al-Albany
http://3ilm.char3i.over-blog.com/article-23607544.html
Traducido del francés al castellano por Um Amina para www.islamentrehermanas.com

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